Miércoles Santo 2017. Revista de prensa


Mediadora se hace grande en el Miércoles Santo

El Señor Redentor del Mundo hizo su primera entrada en trono en el recorrido oficial - En apenas dos años la hermandad se ha consolidado en la apertura del Miércoles Santo

15.04.2017 | 18:03
Sin quitarse el capirote y con el bolígrafo en la mano, esperó pacientemente en el control de entrada al recorrido oficial. Firmó cuando el reloj dio la hora exacta. El hermano mayor de Mediadora, Pedro González, cumplió así con un requisito casi administrativo, aunque tiene una gran trscendencia, ya que así certificaba el comienzo de la primera procesión del Señor Redentor del Mundo por el recorrido oficial.El cortejo de nazarenos de túnica negra y capa blanca del Nazareno abrían el camino al trono del Señor, que se presentaba así a la gran mayoría de los malagueños. Su iconografía, poco usual en Málaga, llamó la atención al público. La ausencia de un trono terminado se convirtió en toda una oportunidad para centrar las miradas en la imagen del Señor, tallado por Navarro Arteaga. El futuro, esperamos que no muy lejano, nos regale el trono terminado para completar un conjunto que promete ser importante.La organización de la cofradía y el buen gusto demostrado hasta en la última pieza del patrimonio ayudan a una puesta en escena en la calle muy cuidada e impactante. Demuestran que se puede hacer mucho con poco, siempre que se aplique un poco de sentido común y coherencia con el carácter"Despacito, que no tenemos bulla, es la primer vez que entramos en la Alameda". Era la voz de uno de los capataces. Los portadores, disciplinados, marcaron el paso lento, con mecida, gustándose. Detrás, la Banda de Cornetas y Tambores del Cristo del Mar interpretaba la marcha 'Cristo del Amor', una marcha clásica que no pasa de moda. Poco después, la banda atacó la marcha 'Soledad de San Pablo', con la que entró bajo la bóveda arbórea de la Alameda.MediadoraEl azul de tono pavo real de las túnicas de los nazarenos de la sección de la Virgen Mediadora ya se han convertido en un color característico del Miércoles Santo y que deja muy claro la fuerte personalidad de esta hermandad, que busca un camino que la diferencie del resto. Jábega de plata en mano, imagen de belleza delicada y piñas bicónicas son algunas de las señas de identidad que van conformando a esta sección.La Trinidad Sinfónica acompañó musicalmente el paso del trono, que entró en el recorrido oficial con 'Regina Pacis' y 'Alma de la Trinidad', dos piezas de melodías elegantes, pegadizas y de altura musical, que engarzan perfectamente con el carácter que se está moldeando en la cofradía.Pese a que apenas lleva tres Semana Santa en el recorrido oficial, el paso de la hermandad por la calle Cañón se ha convertido en un punto álgido del Miércoles Santo con el paso de esta cofradía, que ha incorporado la trasera de la Catedral a los recorridos procesionales. Son ya muchos los que acuden a coger sitio en esta vía, que por el entorno, la cuesta y la estrechez, se convierte en un marco perfecto para la hermandad.

El año del Redentor del Mundo

Se presumía una jornada histórica para nuestra Hermandad de la Mediadora y lo fue. Sin duda alguna, el Miércoles Santo de 2017 será recordado en la historia de la Semana Santa de Málaga como aquel en el que el Nazareno Redentor del Mundo realizó su primera salida procesional.

Quizás haya sido una sorpresa para la gran mayoría del público e incluso para muchos cofrades, pero desde la Junta de Gobierno se tenía por seguro el impacto que el Señor iba a causar en la calle.

La indudable calidad de la imagen, su unción y la rotunda carga devocional que lleva impresa en su divino rostro, son motivos más que suficientes para despertar la admiración entre los miles de malagueños y foráneos que pudieron contemplarlo.

La conjunción con su trono y la magistral interpretación de la banda veleña de Cristo del Mar, hicieron el resto para que el asombro se apoderara de aquellos que admiraban su paso a lo largo del recorrido. Los hombres de trono supieron interpretar sabiamente la música e imprimieron a la perfección el paso a tambor tan característico de nuestra Hermandad.

Como es habitual, nuestra Madre, la Santísima Virgen Mediadora lució esplendorosa en una tarde-noche más que apacible que permitió contemplar su bello rostro a la luz de la cera durante toda la jornada. Su trono iba bellamente exornado con piñas bicónicas de claveles blancos y las "marías" lucieron sus tradicionales sellos dedicados esta vez al centenario de las apariciones de la Virgen María en Fátima. La Sinfónica de la Trinidad puso los sones elegantes y de calidad a un trono que este año ha experimentado la novedad de andar con el Señor por delante.

El cortejo aguantó con bastante compostura las altas temperaturas del día. El caminar de las dos secciones se mantuvo acompasado y compacto por lo general, auxiliados en todo momento por nuestra comisión externa. Nuestros jóvenes nazarenos del Ave María visten con orgullo el hábito que los hace penitentes de una parroquia, la de la Encarnación, que se hace presente en la Catedral y se reivindica como comunidad parroquial viva.

La Estación de Penitencia en la Catedral fue el punto culmen de nuestra procesión. Todos los integrantes de la misma se postraron y adoraron al Santísimo Sacramento en su capilla, mientras nuestro director espiritual, el Rvdo. Padre D. Santiago Correa acompañado del diácono Manolo Peinado, nos predicaba una bella homilía del significado del abrazo de la Cruz por nuestro Redentor y como la Virgen, desde el cielo, nos ayuda como Mediadora ante Dios.


El acto de oración junto a las Hermanitas de los Pobres y sus residentes, el paso por calle Ancha, el transitar por calle Cañón o el encierro de la Virgen girando sobre sí misma para ponerse de cara a su hijo son momentos del recorrido que nos sirven para soñar hasta el próximo Miércoles Santo.


Un año para el recuerdo ha pasado y es hora de disfrutar de lo conseguido, pero sobre todo es momento de recapacitar, analizar y mejorar todos los nuevos aspectos introducidos en nuestra procesión. Sigamos trabajando todos juntos para hacer de nuestra Hermandad un verdadero testimonio de vida cristiana, abracemos nuestra Cruz de cada día teniendo como ejemplo al Nazareno Redentor del Mundo, y vayamos siempre de la mano de Nuestra Madre y Mediadora recordando siempre sus palabras: "Haced lo que Él os diga".













Misa de acción de gracias

El próximo viernes 21 de abril a las 19:30 horas en nuestra parroquia de la Encarnación (Ave María), celebraremos Misa de acción de gracias por la pasada Estación de Penitencia a la Catedral, oficiada por nuestro director espiritual Rvdo Padre D. Santiago Correa.

Acudamos todos para agradecer al Señor, por mediación de Nuestra Señora, los bienes espirituales concedidos en la procesión del pasado Miércoles Santo.

Hoy es Viernes de Dolores

Desde por la mañana (11:30 horas), el Redentor del Mundo y la Santísima Virgen Mediadora estarán expuestos a la veneración de los fieles y devotos de su feligresía en el atrio de su parroquia de la Encarnación. Por allí pasarán también un año más los alumnos de las Escuelas del Ave María, que los veneran durante todo el año en su capilla, para rezarle una oración al Nazareno y a la Madre del Redentor.


Ya por la tarde, a las 18:00 horas, será el traslado por las calles de sus barrios de Las Delicias y Girón hasta sus tronos procesionales en calle Ayala número 34. Nuestra Señora irá acompañada musicalmente por la Banda Sinfónica de la Trinidad.


El recorrido y horario del traslado es el siguiente:

ITINERARIO
CRUZ-GUIA
Parroquia del Ave María 
18:00
Av. Sor Teresa Prat
18:00
Manuel Altolaguirre
18:10
Trafalgar
18:20
Emilio Prados
18:25
Manuel Assiego Codes
18:35
Martos Escobar
18:40
Vicente Aleixandre
18:45
Francisco Ballesteros
18:48
Avenida de la Paloma
18:55
Rute
19:00
Soldado Muñoz Cañero
19:05
Av. Sor Teresa Prat
19:10
Calle La Hoz
19:20
Calle Ayala
19:35
Amadeo Vives
19:45
Maestro Alonso
19:55
Maestro Chapí
20:05
Cómico Riquelme
20:10
Orfila
20:20
Ayala, 34
20:30

"Era una Señora que brillaba más que el sol": Centenario de Fátima. Iconografía de los sellos de la candelería de la Virgen Mediadora. Año 2017

Como cada año nuestra Hermandad de la Mediadora estrena el programa iconográfico que embellece las “marías” y toda la candelería de nuestra Sagrada Titular. Este año, con motivo del centenario de las apariciones de la Virgen en Fátima, la corporación del Ave María, recuerda la presencia real de nuestra Madre a tres pequeños y humildes pastores en la Cova de Iría de dicha localidad portuguesa, desde el 13 de mayo hasta el 13 de octubre de 1917. Cien años desde estos milagrosos acontecimientos en los que la Virgen pidió a la humanidad, sirviéndose de pureza de estos niños, la reconciliación  con Dios, mediante la oración, la valentía en la defensa de la fe y la penitencia.

En una Portugal rural, pobre y alejada, con total ausencia de conocimiento teológico o histórico sobre el mundo, la Iglesia o aún sobre la propia existencia del Papa, la Virgen María elige almas pobres para resaltar la magnitud de su presencia, buscando solo pureza y humildad. Así elige a tres pastorcitos: dos hermanos de 9 y 7 años, Francisco y Jacinta Marto, y su prima de 10 años, Lucia Dos Santos.

Los tres niños aparecen sirviendo de marco a nuestra Mediadora, contemplándola en actitud caminante, como todos debemos peregrinar hacia el cielo teniéndola a Ella como estrella que nos conduce al Señor. A la izquierda de la imagen aparece Lucía, y a su derecha los hermanos Francisco y Jacinta, beatificados por San Juan Pablo II en el año 2000, y que serán canonizados este año del centenario. Fue un rayo lo que les sorprendió ese 13 de mayo. Después ven sobre una encina a una Señora resplandeciente. La luz celestial que de Ella emerge alumbra a Lucía y envuelve a los dos hermanos, como símbolo de que pronto partirían hacia el cielo.


Con anterioridad, en la primavera de 1916 los pastorcitos habían tenido, mientras cuidaban a sus ovejas, la aparición de un Ángel, que se presentó como el Ángel de La Paz, y les enseñó a orar, a hacer penitencia y a comulgar adecuadamente. Les pide que repitan con él: “Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman”. Se les apareció envuelto en una luz “más blanca que la nieve”, bajo la apariencia de un joven de unos 14 años, transparente. Luego se les mostró dos veces más, les enseñó el resto de la oración, dándole la Eucaristía a Lucía (que ya había recibido la Primera Comunión) y de beber el Cáliz a Jacinta y Francisco.

Así se representa en la primera cartela de la izquierda, en la actitud que narra Lucía: “Estando allí apareció por tercera vez, teniendo en sus manos un Cáliz, sobre el cual estaba suspendida una Hostia, de la cual caían gotas de sangre al Cáliz. Dejando el Cáliz y la Hostia suspensos en el aire, se postró en tierra y repitió tres veces la oración”. A partir de esta experiencia, los niños empezaron una activa vida de oración, de penitencia y sacrificios en expiación de los pecados del mundo.


En la segunda aparición de la Virgen el miércoles 13 de junio, se establece la devoción al Inmaculado Corazón de María. Como narra Lucía “En ese momento abrió las manos y nos comunicó por segunda vez el reflejo de la luz inmensa que la envolvía. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte de la luz que se eleva hacia el cielo y yo en la que se esparcía sobre la tierra. Delante de la palma de la mano derecha de nuestra Señora estaba un corazón rodeado de espinas que parecían clavarse en él. Entendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, y que quería reparación”. Así aparece en la segunda cartela el Corazón Inmaculado de nuestra Señora rodeado por la corona de espinas.


Durante la sexta aparición de la Virgen, el sábado 13 de octubre, tiene lugar el milagro del sol, tal como se representa en la quinta cartela. El relato de Lucía deja claro como se había congregado una multitud, unas 70.000 personas, bajo una lluvia torrencial. Ni el barro de los caminos impidieron a la gente arrodillarse en actitud humilde y suplicante. Y abriendo sus manos la Virgen, las hizo reflejar en el sol y, en cuanto se elevaba su cuerpo, continuaba el brillo de su propia luz proyectándose en el sol.

En este punto, exclamó Lucía que todos mirasen al sol. Se da entonces el milagro, prometido tres meses antes, como prueba de la verdad de las apariciones de Fátima. La lluvia cesa y el sol por tres veces gira sobre si mismo, lanzando a todos los lados fajas de luz de variados colores. Parece a cierta altura desprenderse del firmamento y caer sobre la muchedumbre. Todos están atónitos. Los periodistas que habían acudido incrédulos a desprestigiar los apariciones, tomaron fotos y dieron testimonio de aquel milagro en la prensa. Al cabo de 10 minutos de prodigio el sol toma su estado normal.


Por último representamos la llamada Capilla de las Apariciones, en el lugar exacto donde se levantaba la encina donde se posaba la Virgen. Fue construida por petición de la Madre de Dios. Destruido este pequeño templo por una bomba puesta por los enemigos de la fe en 1928, fue de nuevo construido y se conserva en la actualidad dentro del gran recinto donde se encuentra la basílica, realizada en los años cincuenta, y la enorme explanada congregacional, que fue consagrada al Sagrado Corazón de Jesús.


Estos seis motivos aparecen en sendas cartelas en las que destacan la corona de la Virgen que donaron las mujeres de Portugal y que luce la imagen todos los días 12 y 13 del año. Lleva incrustada a modo de exvoto la bala que donó San Juan Pablo II tras recuperarse del atentado que sufrió en Roma el 13 de mayo de 1981. Las guirnaldas de flores que le sirven de pabellón, simbolizan las que trenzaron las vecinas de Fátima para que la Virgen posará sus pies en su última aparición, tal como relata en su libro “Era una señora más brillante que el sol” el sacerdote Joao de Marchi

Para la primera tanda de candeleros hemos escogido la corona de la torre que se yergue en la fachada de la basílica de Fátima. De esta presea que simboliza la realeza de María, surge el orbe donde se eleva una esbelta cruz. Son símbolos de la mediación mariana para llegar a Cristo, nuestro Redentor.

Son complejos los mensajes que nos ofrece la Virgen en Fátima, los llamados secretos, ya desvelados por el Vaticano. Nos centramos en dos imperativos que nos hace María: “No tengáis miedo” y “Rezad el rosario”. Estas leyendas aparecen sobre las velas de los faroles delanteros, como queriendo decir a los fieles que nos acerquemos confiados a la Madre del Redentor, que no tengamos nunca miedo en proclamar y defender nuestra fe, y más en los tiempos que corren de laicismo emergente y de falta de respeto a los cristianos. Nos pide la Virgen oración, para un mayor acercamiento a Dios, para conseguir la reconciliación con el Padre, para solicitar la conversión de los incrédulos y para alcanzar la paz tan necesaria. La que es Reina de todo lo creado y Mediadora nuestra, está siempre atenta a nuestros ruegos “ahora y en la hora de nuestra muerte, amén”.

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